La página en blanco
Domingo, 30 Marzo 2008 por Audrey
«Cada uno [cuaderno] tiene una hoja de papel secante entre las páginas, y todos están en blanco, a excepción de la primera página, en la que normalmente escribo algo del estilo de: “En este cuaderno anotaré todo lo que me venga a la mente, y pasado algún tiempo veré cómo emerge una imagen de mí, armada con fragmentos signiificativos…” Y después, nada. Me quedo helado como le pasa a uno cuando las cosas adquieren un interés ilegítimo..
He intentado consagrar cada cuaderno de notas a un tema diferente: los libros que estoy leyendo, mis ideas políticas, los problemas que tengo con mi madre, Susan, mis actuales amantes, etc. Pero en cuanto empiezo, me distraigo limpiando mis plumas que gotean, recargándolas, probando las plumillas y preguntándome por qué la tinta no fluye regularmente.»
Hanif Kureishi. Intimidad.
Yo, al igual que Kureishi, múltiples distracciones evitan que cada vez que tengo, en mi caso, la página del blog en blanco escriba algo y lo publique. Porque esta semana y la anterior me pasó varias veces. Abrí el libro de Intimidad, y lejos de las citas que me gustan y que tanto repito, me encontré una flecha señalando el párrafo de arriba. Nada más adecuado para publicar hoy.
Decirles que el texto continuaba, pero si seguía citando terminaría citando el siguiente párrafo, que nada tenía que ver con el citado pero que era magistral, como lo son el autor y el libro, y después el siguiente y el siguiente y el siguiente… Así que directamente les recomiendo que se lo lean. No se me da muy bien lo de la crítica literaria, pero la obra, desde mi más honesto punto de vista merece ser leída tanto por la forma por el contenido (quizá más lo segundo), un puñado y medio de grandes verdades. Y después de su lectura, ojalá que se enganchen a los libros de Kureishi como lo estoy yo. Aunque he de confesar que lo tengo algo abandonado por querer abandonar cierto modo de (ver la) vida al que irremediablemente termino volviendo, como si todo estuviese predispuesto para que así sea, porque no lo hago por iniciativa propia…